ANALIZA TU MARCA_4

Déjame adivinar.

No estás a gusto con tu página web.

Las redes sociales las usas, pero no tienes claro el retorno que te están dando.

No te acaba de convencer ni tu logo ni el estilo que se ve en tu negocio.

¿Crees que con lo que ahora mismo muestras, tu cliente potencial tendría suficiente información para contratarte?

Y sobre todo, ¿le inspirarías confianza?

Por eso, quiero hablarte de  porqué la primera impresión sí que cuenta y mucho.

Esto es algo que me ha pasado a mí.

Estaba buscando aquí en Barcelona una empresa que se dedicase a impresión digital y offset.

Hay miles, seguro.

Pero yo quería una que además de realizar la impresión, me asesoren un poco sobre algunas dudas relacionadas con el trabajo concreto que quiero hacer.

Como conozco a algunos ilustradores, decidí que me recomendaran alguna.

Efectivamente me dieron el nombre y la web de una de ellas, que aunque no me queda al lado de casa, por el hecho de la recomendación decidí echarle un vistazo a la web, y ver que me ofrecían.

¿Has visto la importancia que tiene una recomendación?

El resultado fue, que al ir a buscar su web, no me quedaba nada claro si era eso lo que necesitaba.

  • Una web poco clara. Muy genérica y sin información de valor que me convenciese a elegir esta y no otra.
  • El diseño no me cautivó tampoco. Fondo negro completamente, sin ninguna imagen. Muy moderno y con letra muy clara, pero el contenido no me aclaró para nada las dudas que tenía.

Es verdad que una empresa que realiza bien su trabajo, tiene muchos puntos a su favor. Pero si el objetivo de este negocio es ganar nuevos clientes y vender más, tendría que trabajar una comunicación acorde a este objetivo.

Por muy buena que sea tu idea o tu negocio, si nadie te compra, no te servirá de mucho.

Cuando no te conocen de nada, la primera impresión es la que da más información valiosa y que ayuda a la futura decisión de compra.

La verdad es que sólo necesitas 5 minutos, para darte cuenta lo que transmite tu marca.

Y te lo voy a demostrar.

Para el primer ejercicio:

  • Abre tu blog (si aún no lo tienes, lee esto)
  • Abre tu web
  • Abre tus redes sociales
  • Échate hacia atrás y míralo todo desde ahí

¿Existe coherencia entre todas ellas?

¿Cuentan la misma historia, aunque no leas  ni una sola palabra?

¿Qué mensaje te transmiten?

El cerebro es capaz de procesar información visual en 13 milisegundos. Por eso dicen que una imagen vale más que mil palabras.

Por esta razón, el diseño es crucial a la hora de alinear aquello que quieres transmitir con aquello que muestras, que será lo que tu audiencia va a percibir nada más conocerte.

El diseño hoy en día es una herramienta fundamental para cualquier persona que quiera crear una marca. No es sólo estética de lo que estoy hablando, sino que me refiero al diseño pensado de forma estratégica.

No vale que tengas un logo muy bonito si éste no tiene sentido dentro de tu marca.

Tampoco vale que el template de tu web sea moderno y muy visual, si en conjunto no está transmitiendo la historia que tu marca quiere contar.

Lo ideal es trabajar este tema con un profesional para que la coherencia sea máxima.

Tu identidad visual representa tus valores, atributos e historia que quieres contar.

Pero aún hay más.

Vuelve a tu web y hazte la siguiente pregunta:

¿Qué es lo que hay aquí para tu cliente potencial?

Si llegara una persona a tu web con interés por lo que haces, ¿tendría toda la información que necesita sin salir de la home?

Si la respuesta es que acabaría enviando un mail para preguntar absolutamente todo, es que algo falla.

Haz una lista de preguntas frecuentes que recibes o crees que tus clientes potenciales te preguntarían. Las respuestas, será lo que ellos necesitan leer para solucionar sus dudas y contactarte.

Esto es un magnífico filtro para enfocarte en tu cliente ideal.

No se trata de trabajar para todos, cuando haces esto, al final acabas no trabajando para nadie. Haz que se sientan identificados y quieran conectar contigo.

Aprovecha el poder de estas respuestas y no dejes que se vayan por dejarles con dudas.

Recuerda que una buena primera impresión será la clave para seducir a tus clientes potenciales.

Dedicar 5 minutos a estos sencillos ejercicios, te ayudará a ser tú quien controle la percepción que tienen de tu marca. Revisa tu estilo, que sea coherente con tu marca. Crea mensajes claros, directos al grano y que respondan las necesidades de tus clientes potenciales.

Y ahora te toca a ti, ¿crees que tu estilo es coherente con tu marca? ¿tus mensajes dejan claro todo lo que tus clientes necesitan saber para contratarte?