Seguro que alguna vez has sentido que no sabías que te pasaba, no existía armonía entre lo que sentías y lo que hacías.

Normalmente suele ser por desconocimiento de tus propias emociones, no saber identificarlas o creencias que te hacen actuar de una manera determinada.

El conflicto interno está en la falta de equilibrio entre lo que piensas, haces y dices.

Esto afecta a como actúas, cerrando las posibilidades de actuación, solo vemos lo que la emoción nos deja ver, no estamos gestionando la situación y por lo tanto estamos perdiendo oportunidades. ¿Te suena?

Un ejemplo sería como a partir de una situación o hecho exactamente igual para diferentes personas, según lo que cada una interpreta, puede llevar a que cada persona sienta una emoción totalmente distinta.

Por eso, la gestión emocional es una habilidad que tenemos para percibir, utilizar, entender y gestionar las emociones.

Y si este conocimiento lo llevas a tu negocio y la creación de tu marca personal, el equilibrio entre lo que piensas, haces y dices, será visible por tus clientes y tu audiencia. Ellos percibirán si existe incoherencia o todo lo contrario.

Esta habilidad te ayudará a empatizar con tu audiencia y con tus clientes.

La parte más importante a la hora de comunicar tu marca es la capacidad que tengas de emocionar a tu audiencia y de hacerle sentir algo. 

Te aseguro que si consigues conectar a través de las emociones, no te olvidarán fácilmente.

Piensa en ti mismo. 

La última vez que te han hecho reir a carcajadas.

La última vez que encontraste una persona de confianza.

La última vez que probaste un sabor sorprendente y que aún recuerdas.

La última vez que viste algo de tal belleza que te dejó alucinado.

Analiza todas estas experiencias. Detrás de cada una, había una emoción que provocó esta conexión.

La gestión emocional es un tema muy interesante y básico cuando estás creando tu marca personal.

Para no saturarte y que no te pierdas, mejor quiero que entiendas por ahora un concepto importante para la gestión emocional.

Son solo 5 las emociones básicas, y son las que se corresponden a la situación de aquí y ahora:

  • Rabia
  • Tristeza
  • Miedo
  • Alegría o placer
  • Afecto

A partir de estas emociones básicas y a través de un proceso tan complejo como son nuestras percepciones, nuestras experiencias y nuestro entorno surgen las emociones complementarias tales como la furia, el odio, la confianza, el interés, etc…

La simplicidad de saber cuáles son las emociones básicas te pueden ayudar a identificar tus sentimientos y a encontrar muchas veces la razón de algunos comportamientos.

Otra explicación que me gusta mucho es la del psicólogo estadounidense Robert Plutchik (1927-2006) que desarrolló una teoría evolucionista sobre las emociones. Propuso que tanto animales como humanos han ido evolucionando sus emociones para adaptar nuestro organismo al entorno.

Para él son 8 las categorías básicas y el resto son combinaciones de estas.

En cualquier caso, la conclusión es la misma.

Aprender a gestionar las emociones además de hacerte crecer personalmente te ayudará a conectar con tu cliente.

Una marca que emociona no se olvida fácilmente.

Hoy en día hay demasiada información y es poca la que retenemos. Esa poca está relacionada con las emociones.

¿Te gustaría saber más? En mis sesiones trato la gestión emocional en profundidad porque suele ser la raíz de muchos de las preocupaciones, bloqueos o limitaciones que tenemos.

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